Se acabo el sueño de la Selección Argentina en el mundial

Se acabo el sueño de la Selección Argentina en el mundial

Fueron momentos vividos con mucha emoción, con mucha pasión, sirvió para juntarnos, en familia, entre amigos, y la ilusión que los jugadores de la selección nos imprimieron, nos mantuvieron en vilo hasta el último minuto de este mundial 2026.

Pero España derrotó 1 a 0 a la Argentina y con esto, terminó con un proceso súper exitoso, plagado de logros, y de instancias que nos hicieron llenar de alegría, a los amantes del fútbol y al pueblo en general.

El legado que dejan estos muchachos es enorme, y para que esta historia se repita se tienen que conjugar un sinnúmero de elementos que en muchos casos es muy difícil de repetir.

Eso hicieron Messi y compañía hasta este chivo partido final que España ganó bien, en el que, rotos como estaban, dejaron el alma. Con perdón de los británicos, que a estas horas desde el rey Charles III para abajo siguen devastados, y se comprende, Winston Churchill diría que Messi y los suyos dejaron sangre, sudor y lágrimas, o sintetizaría en otra de sus frases el espíritu que campea en esta tarde gris, de extraño jubileo: nunca tantos debieron tanto a tan pocos.

Algo extraño sucedió con esta selección desde que en 2021 ganó la Copa América, luego el Mundial de Qatar y ahora estuvo a punto de ser bicampeón mundial: se nos hicieron entrañables. De alguna manera todavía no explicada y quién sabe si explicable, quienes seguimos sus andanzas a lo largo de los últimos cinco años sentimos que quienes salían a la cancha con la albiceleste eran nuestros primos, nuestros sobrinos, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros amigos de la barra quilombera; les conocemos alguna intimidad, alguna madre nos ha contado cómo tomaba la leche el hijo hoy célebre, sabemos cuáles bromas se gastan, qué música escuchan, cómo se divierten; se nos hicieron tan cercanos que sufrimos sus lesiones, sudamos sus sudores, amparamos sus picardías, entendimos sus furias y hasta desciframos sus tatuajes; sentimos, tal vez como nunca antes con otra selección, que jugaban para nosotros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *